30.12.04

Razones de peso

Ranieri dice que Aimar no puede jugar tres partidos seguidos porque pesa solo 60 kilos. Siguiendo la lógica de Ranieri, ¿cuál es el jugador mejor preparado de la Liga española? ¡Claro!: Ronaldo. Pero también podría haber sido William Foulke, según refiere ABCGol.com:

"Medía 1,90 y pesaba 141 kilos. Finalizando su carrera en el Bradford City, llegó a pesar 165 kilos. Un partido fue interrumpido, ya que rompió involuntariamente el poste del arco."

Aunque tal vez ni ese peso sea garantía. De acuerdo con la lógica de Ranieri, este hombre podría jugar unos ocho partidos seguidos.

8.11.04

El nuevo Valencia

Parafraseando a Gabriela: el Valencia está aprendiendo que con humildad también se puede perder.

10.9.04

Baloncesto olímpico: derrotas propias, causas ajenas


Con el caballo cansado. 

ESPN.com - OLY/SUMMER04/BASKETBALL - Fraschilla: The needed changes

Los dos países que se consideraron a sí mismos injustamente eliminados -aunque por diferentes razones- del baloncesto olímpico en Atenas fueron España y Estados Unidos. Por eso es interesante ver cómo los medios de cada uno analizaron sus respectivas derrotas.

Mientras los especialistas estadounidenses revisan cada una de sus acciones para descubrir en qué falleron y cómo corregirlo, los españoles siguen convencidos de que fueron campeones morales y que se quedaron fuera del podio por una conspiración de árbitros. Es especialmente curioso notar que mientras en España se cree que en el torneo se aplicaron reglas NBA para conveniencia de Estados Unidos, este país entiende que su desconocimiento de las reglas FIBA jugó en contra de sus chances.

Mientras Estados Unidos -o, por lo menos, su cuerpo de comentaristas- se plantea seriamente contratar un técnico full-time, estudiar mejor las reglas del básquet internacional, afirmar el lanzamiento de triples, depurar el sistema de selección de jugadores o crear un calendario de amistosos más intenso, la principal medida que se ha planteado en España es hacer lobby en el COI para modificar la organización del torneo, de modo que los que salen primeros en primera ronda lo tengan más fácil luego.

Cuando uno ve solo causas ajenas para las derrotas propias, tiene poco que hacer, como no sea esperar la próxima oportunidad para volver a perder y poder echarle la culpa a otro.

28.8.04

Argentina 89 - EE.UU. 81


Los medios españoles no solo han interpretado la victoria argentina como una venganza, sino como una prueba de que los estadounidenses son un mal equipo. Y dale...

27.8.04

Nadie es profeta en su tierra

http://www.nba.com/athens2004/capsules_040811.html

Wow. Este Sandri tiene visión y cojones. Un analista ítalo-estadounidense que se atrevió a pronosticar en NBA.com que el equipo con más chances de ganar el oro olímpico en Atenas era Argentina. No solo eso: "I know it's a long shot, but I think Argentina will top the U.S. in either the semifinals or the finals." ¡Nostradamus is alive!

Baloncesto olímpico: Caer con estilo

La derrota, según Marca

España, a juzgar por lo que dicen sus medios, tiene tres explicaciones para su derrota ante Estados Unidos en los cuartos de final del básquet olimpico.

-la estructura clasificatoria de los torneos deportivos internacionales es injusta;
-el arbitraje siguió las reglas de la NBA y no las de la FIBA, y
-un pedido de tiempo muerto por parte de Estados Unidos cuando el partido ya estaba liquidado a favor de ellos fue en realidad un gesto humillante que revela la poca ética deportiva de los vencedores.

Dicho de otra manera, ganaron, pero ayudados por las circunstancias y los árbitros, y además no se lo merecían.

Lo curioso es que el público español no haya percibido todos estos problemas antes, cuando ganaron cinco partidos al hilo y se convencieron de que enfrentar a Estados Unidos era apenas un trámite. Probablemente la bronca venga del hecho de que España está poco acostumbrada a ser líder en cualquier competencia desde el arranque y sentir el vértigo del que pica en punta y cree que tiene el torneo en el bolsillo.

Pero la experiencia demuestra en los impredecibles deportes con pelota que los favoritos suelen arrancar fríos, cuando no hay eliminación directa, para terminar apabullando en los partidos finales. Argentina, que supo ser el "campeón moral" de todos en Indianápolis 2002 por haber volteado a los profesionales de Estados Unidos por primera vez en la historia pero no tuvo sangre fría para ganar la final a Serbia, está algo más templada en este campo.

El dilema NBA-FIBA es absurdo. La máxima estrella española, Pau Gasol, está en la NBA y sabe bien cómo se juega. Aún si el reclamo fuera cierto, habría sido cuestión de que el entrenador Pesquera hubiera tomado nota de ello y ordenado a sus jugadores un rápido cambio de juego. En lo que coinciden FIBA y NBA es en que cuando la pelota pasa por la canasta, marca, y Estados Unidos lo hizo más veces que España.

Lo del tiempo muerto como gesto hermético de humillación es absurdo. Cada equipo tiene el derecho de usar todos los medios reglamentarios que considere necesarios para ganar, y por la diferencia que le resulte más conveniente. Que Estados Unidos tuviera el partido liquidado es irrelevante; todos los medios han destacado que Estados Unidos ha sido machacado más de la cuenta en la primera fase, y Larry Brown puede haber pedido un corte para evitar que España acortara diferencias por orgullo en los últimos segundos y así la victoria, que no fue holgada, no se desluciera más.

Hay derrotas fastidiosas, y esta de España lo fue, pero más fastidioso es no saber perder. Como diría Buzz Lightyear, caer con estilo, para que parezca volar.

21.8.04

Un guiño para el caído

Modelling Olympic Performance: An Executive Summary

Lo más curioso de este estudio es que una de las variables más importantes en él para determinar la probabilidad que un país tiene de ganar medallas es haber sido parte del bloque soviético. La explicación de los auditores de PWC:

"...whether a country was formerly in the Soviet bloc was highly significant, given the high political importance given to sport in many of these countries. This shows that sport is one area where state planning and intervention can produce results..."

Los auditores de la riqueza de Occidente, puestos a divertirse un rato (PWC comienza el documento diciendo que lo hace just for a bit of fun), reconocen alegremente que el intervencionismo estatal a veces da resultado. Es el guiño condescendiente del vencedor al caído.

1.6.04

Coria-Moyà: THE KEYS TO THE MATCH


Roland Garros - The 2004 French Open - Official Site  Posted by Hello

Interesante descripción en el site oficial de Roland Garros sobre el estilo de juego de Guillermo Coria y Moyà de cara a su choque de hoy en cuartos de final:

"Guillermo Coria has no weaknesses on clay. His footwork is inch-perfect, his reflexes lightning quick and his tactics irreproachable. His stamina is legendary and his temperament cool as a cucumber. Coria generally picks up break points thanks to his exceptional return of serve. Whilst not a handicap, his serve is not out of the ordinary.

Moya knows what he has to do. Stronger and more powerful than Coria, he has to go for his winners rather than wait for errors that will not come. To do that, he has to take risks all over the court. Both players possess beautifully disguised drop shots, and the one who makes best use of that generally underused weapon may well prevail."

14.5.04

Despilfarro y austeridad

Voy a tomar por bueno el razonamiento de Jorge Quitegui. "En resumen -dice él-, fue la victoria de la sobriedad, el trabajo en equipo y el sentido común sobre el despilfarro, la soberbia y la ignorancia". Puede ser -me digo yo-, viendo al "terrenal" Valencia campeón y al "galáctico" Madrid luchando por no perder la segunda plaza.
Veremos -me digo entonces-, cómo funciona este razonamiento aplicado a las ligas pasadas. Empiezo por la inmediatamente anterior a esta y la teoría tropieza. El modesto y laborioso Real Sociedad va primero casi toda la Liga, pero el multimillonario Madrid ajusta un poco la puntería y desaira a la mitad menos uno de España faltando dos o tres fechas. Mejor me detengo aquí, reacciono, tras dar una rápida mirada al historial y ver que el Madrid es el equipo con más títulos de España.
En fin, que estoy de acuerdo con Jorge en que el fútbol es parte de la vida. Por eso, como en casi todo, a veces se gana y a veces se pierde. Creer que la acumulación de estrellas asegura el éxito es poco cierto y, quizás, hasta reprochable. Tanto, como pensar que la austeridad futbolística -que es la verdadera austeridad del Valencia- es el único camino seguro a la victoria.

Ambivalencia

A pocas horas de publicar el mensaje he recibido comentarios que por costumbre, pereza o desconocimiento sus autores no se atreven a publicar aquí. No voy a reproducirlos, pero sí aprovecharlos para agregar algunos detalles:

-No creo en los "valores" del Real Madrid, ni desconozco que el fútbol es un negocio, ni creo que Florentino sea un mecenas posmoderno. Tampoco creo que el Valencia sea la Cruz Roja. Lo que digo es que, puesto a hacer negocios en un mundo en el que nadie arriesga, apostar tan fuerte como ha hecho el Madrid por un fútbol "bonito" tiene su encanto, un encanto acentuado incluso por esta caída. Caro o barato, el buen fútbol es uno solo

-Sobriedad vs. despilfarro: y dale con la sobriedad. Florentino quiso llevarse a Ayala al comienzo de la Liga y no pudo. No habrá sido porque salía barato.

-Si la tortuga gana alguna carrera, vale. Pero no olvidemos que gana porque la liebre se queda dormida, no porque la tortuga sea veloz.

El Madrid real

En estos días de periódicos, tertulias y cafés reventados de valencianistas espontáneos, voy a hacer una defensa del caído.

No puedo ser del Madrid. No está en mí acompañar a los que solo saben ganar. Confieso incluso que respiré aliviado con sus primeros tropiezos del año porque para ver ganar siempre a los mismos hay espectáculos más aptos. Pero no soy tan prejuicioso para no ver que el Real Madrid encarna una idea del fútbol más noble, audaz y bella que la que el Valencia vende hoy como el remedio para todos los males.

Los estrategas del aburrimiento dicen ahora que las estrellas no valen nada, y que lo que viene a demostrar la victoria del Valencia es que los trofeos se ganan con humildad. Bullshit. Hablan como si la Liga la hubiera ganado el Valladolid. El Valencia no es un equipo humilde, ni por nombres ni por actitud. Tiene una de las plantillas más rutilantes del fútbol español, con un crack por línea (Ayala, Baraja, Aimar), varios españoles de selección y un delantero en racha. Y sin embargo es un equipo que juega siempre por debajo de las posibilidades de sus individuos, ahorrando espectáculo. La austeridad del Valencia no es fruto de la humildad, sino de la avaricia.

Ni el Madrid es el fracaso absoluto que todos mentan hoy, ni los del Valencia son los nuevos galácticos. Las causas de la desgracia de uno y el éxito de los otros merecen comentarios aparte. Pero es hora de decir que en la apuesta del Madrid por intentar construir un negocio alrededor de un fútbol que se obsesione con el arco contrario y no con el propio y que cuando pegue lo haga por inocencia y no por táctica, hay una nobleza que nadie más representa en el fútbol europeo. Si los fanáticos de la moderación aciertan y el Valencia gana todo lo que ellos dicen que se merece, el fútbol será un juego más aburrido.

Como en la Grecia antigua, en el mito del fútbol moderno las mayores tragedias están reservadas a los grandes héroes. Florentino debe recordar hoy que la Sabiduría nació de una terrible jaqueca de Zeus. Solo es cuestión de partirse la cabeza en el momento justo.

1.5.04

La pasta y los choripanes

NOTA: Esta columna fue aportada por Rafa Vidiella, un amigo. Bueno, un amigo hasta la publicación de esto.

Cualquiera que haya seguido al Milán este año coincidirá con que la mayor revelación del fútbol mundial es Kaká, el brasileño (sorprendente, ¿no?) que, en su primera temporada en el dificilísimo fútbol italiano, se ha erigido líder de su equipo, titular indiscutible y corresponsable del scudetto que en breve engordará las vitrinas rossoneras.

Kaká, fichado del Sao Paulo por 8 millones de euros, apuntaba alto: poseedor de la clase de Raí pero infinitamente más rápido; con la zancada y el gol de Rivaldo pero una década más joven, la torçida local sólo podía encontrarle semejanzas con otro de los gigantes: Zico. Una o dos temporadas cedido y Kaká recibiría galones en el Milán.

Pero llegaba para quedarse. Rivaldo fue confinado a la grada y, poco después, a la jubilación. Rui Costa pasó a ser testigo de excepción de las diabluras de su delfín, convertido en tiburón a la hora de
comerle el sitio. Y en Milán se frotan los ojos ante el juego de su nuevo ídolo.

Preguntado por su triunfo Kaká, que además de jugar como los ángeles es un muchacho inteligente y con una educación notable (a diferencia de otras muchas estrellas venidas de Sudamérica), responde: "Traté de inmediato de pensar como un italiano, aprendí la lengua, escuché los consejos de mis compañeros y entendí lo que sólo sabía en Brasil a
través de partidos por televisión", afirma antes de corroborar que "aquí cuenta, sobre todo, la táctica y el físico".

Casi al mismo tiempo que Kaká jugaba sus primeros partidos de primer nivel en Brasil, Riquelme llegaba a España con la misión de rescatar al Barcelona de la mediocridad, desquiciar al Real Madrid como hiciera antes en Tokio y mostrar que los muchos que aventuraban su fracaso en Europa no entendíamos de fútbol.

Dos años después, nadie en su sano juicio puede afirmar que Riquelme ha triunfado en España. Son algunos, casi todos argentinos, los que siguen achacándolo a la incapacidad española de comprender sus virtudes. El motivo es el de siempre: no hemos ganado una Copa del Mundo. Pero esa es otra historia.

La de hoy es que uno duda mucho que Juan Román se haya planteado aprender. Aprender a pensar como un español, ya que son los que le pagan.

Aprender la lengua, o al menos a usarla, abandonando así ese autismo subdesarrollado que tan inadaptado le hace. Que haya intentado, en resumen, aprender, comprender que no todo se termina en Boca, que hay otros entrenadores además de Bianchi (por muy bueno que éste sea) y que, al menos aquí, la táctica y el físico cuentan mucho.

Kaká deleita en Milán, refina sus inmensas cualidades y, seguro, pide pasta en lugar de feiçoada a la hora de cenar. A Juan Román sólo puedo imaginármelo pidiendo choripanes cuando le inviten al Bulli. Algo, sin duda, explicable: en España tampoco sabemos comer.

Rafael Vidiella

20.3.04

Indian Wells, cuartos de final

Anoche, viendo jugar a Tim Henman y Andy Roddick, me entretuve observando sus estilos de saque. Se trata de dos buenos sacadores, pero de escuelas diferentes.
Henman es clásico; se encoge y bota varias veces la bola para afirmarse, levanta la vista lentamente y le dedica una buena mirada al adversario antes de lanzar la bola bien alto por la vertical de su cuerpo, lo necesario para que su cuerpo tenga tiempo de arquearse completamente y transmitir toda la potencia a la raqueta. se necesita una vida de fe ciega en el tenis para sacar así.
El saque de Henman es al cine lo que el de Roddick es al videoclip. Roddick, del otro lado de la cancha, es el fin de los mitos. Su saque carece de pausa, concentración o ceremonia. Su momento de tomar confianza con la bola es el mismo camino hacia el punto de saque, golpeteando con la raqueta. Cuando llega, casi no hay preparación. Ayer tuve la seguridad de que esa falta de prólogo es imprescindible para que el saque de Roddick alcance su potencia. La mirada al oponente es fugaz y de compromiso. La bola se eleva poco y no es el cuerpo el que se arquea, sino el brazo que empuña la raqueta, enroscado como un sacacorchos. El brazo carga con toda la responsabilidad, y su muñeca lo ayuda, contra todos los preceptos, a generar el latigazo necesario para superar los 200 kilómetros por hora.
Ninguno de los dos jugadores me gusta demasiado, pero sí sus saques, porque pese a ser contradictorios son igualmente atractivos.

24.1.04

Nacionalfutbolismo

Los inmigrantes vienen a España para hacer los trabajos que los españoles no quieren hacer, excepto los argentinos, quienes creen que vienen a España a hacer los trabajos que los españoles no son capaces de hacer. Esto no debe ser leído como un chiste, sino como una máxima, y puede ayudar a entender el trágico paso del empresario Daniel Grinbank por el club Leganés para montar un proyecto nacionalfutbolista integrado casi exclusivamente por argentinos. La idea de que la nacionalidad de los jugadores es el principal factor para alcanzar la victoria no solo es una imbecilidad futbolística, sino una aberración ideológica y un daño grave para los argentinos que están en España con proyectos de plazos más largos que los tres meses que Grinbank aguantó el suyo.